Claro, Jordan. Para “Escribiendo mi Cambio” , te propongo una entrada íntima y realista, enfocada en ese momento en que uno entiende que cambiar no Hay etapas de la vida en las que uno siente que está avanzando demasiado lento. Mira hacia atrás y piensa en todo lo que quería conseguir. Algunos sueños siguen esperando. Otros cambiaron de forma. Y algunos, simplemente, quedaron en el camino. Durante mucho tiempo pensé que cambiar significaba convertirme en una persona completamente diferente: tener más seguridad, dejar los miedos atrás, alcanzar mis metas y finalmente sentir que todo estaba bajo control. Hoy entiendo que no funciona así. Cambiar también significa levantarse un día sin tener todas las respuestas y decidir continuar. Significa reconocer los errores sin permitir que ellos definan quién eres. Significa estudiar aunque estés cansado. Trabajar aunque no sea el trabajo que soñabas. Intentar nuevamente después de haber fracasado. Aprender a hablar cuando antes preferías gua...
Durante mucho tiempo pensé que conocerse a uno mismo era saber qué quería hacer con la vida. Pensaba que bastaba con tener metas, hacer planes y seguir adelante. Pero con el tiempo entendí que hay cosas que solamente descubrimos cuando nuestros planes dejan de funcionar. Yo también he tenido momentos en los que sentí que estaba perdiendo el rumbo. Momentos en los que me pregunté si realmente estaba avanzando o simplemente estaba intentando sobrevivir a las circunstancias. He querido crecer, estudiar, trabajar, construir proyectos y encontrar mi propio camino. Pero no todo ha salido como esperaba. Algunas etapas me hicieron sentir que estaba retrocediendo mientras otras personas parecían avanzar. Y ahí comenzó una de las preguntas más difíciles que me he hecho: ¿Quién soy cuando las cosas no salen como quiero? La caída no siempre se ve desde afuera Hay caídas que nadie ve. No siempre tienen la forma de perder algo importante. Algunas ocurren por dentro. Es levantarse cada día con preocu...