Querido Jordan del pasado:
Sé que tienes miedo.
Sé que muchas veces miras hacia adelante y no sabes exactamente qué camino tomar. Tienes sueños, tienes ideas, quieres construir algo diferente, pero también tienes dudas.
Te preguntas si realmente podrás conseguirlo.
A veces piensas demasiado antes de dar un paso. Te preocupa equivocarte. Te preocupa tomar una mala decisión y después arrepentirte.
Y quizá por eso has dejado algunas cosas para después.
Pero hoy quiero decirte algo que todavía no sabes:
No necesitas tener todo claro para comenzar.
Durante mucho tiempo creíste que primero debías encontrar el camino correcto y después empezar a caminar.
Con el tiempo descubrirás que muchas veces ocurre al contrario.
Primero caminas.
Después te equivocas.
Aprendes.
Cambias de dirección.
Y poco a poco empiezas a descubrir quién eres.
No tengas miedo de comenzar desde cero.
Habrá momentos en los que sentirás que avanzas demasiado lento. Habrá proyectos que no saldrán como imaginabas. Habrá días en los que mirarás tus resultados y pensarás que no estás haciendo suficiente.
Pero no confundas avanzar lentamente con estar detenido.
Cada vez que estudies algo nuevo, cada vez que intentes construir un proyecto, cada vez que escribas una historia, cada vez que tengas el valor de volver a intentarlo, estarás construyendo algo que todavía no puedes ver.
Te estarás construyendo a ti mismo.
También quiero que dejes de compararte tanto.
No necesitas vivir la historia de otra persona.
Tu camino tendrá sus propios tiempos.
Habrá personas que conseguirán algunas cosas antes que tú y otras que llegarán después.
Eso no significa que estés perdiendo.
Significa que estás viviendo tu propio proceso.
Y habrá días en los que vuelvas a sentir miedo.
Cuando eso ocurra, no pienses que regresaste al punto de partida.
Recuerda todo lo que ya aprendiste.
Porque una persona que ha cambiado nunca vuelve a ser exactamente la misma.
Quizá todavía no lo entiendas, pero algunas de las dificultades que hoy te preocupan terminarán enseñándote cosas que ningún libro podría enseñarte.
Aprenderás a conocerte.
Aprenderás a tener paciencia.
Aprenderás que no todas las puertas se abren cuando quieres.
Y aprenderás que una oportunidad que no llegó no significa que tu historia haya terminado.
Por eso, si pudiera regresar y sentarme frente a ti durante unos minutos, solamente te diría:
Empieza.
Aunque tengas miedo.
Aunque no tengas todas las respuestas.
Aunque no sepas exactamente dónde terminarás.
Empieza.
Escribe.
Estudia.
Aprende.
Intenta.
Equivócate.
Vuelve a intentarlo.
Porque algún día mirarás hacia atrás y comprenderás que el verdadero cambio no comenzó cuando tuviste todo resuelto.
Comenzó cuando decidiste dar el primer paso a pesar de no tenerlo todo claro.
Y si algún día dudas nuevamente de ti, recuerda quién eras cuando comenzaste.
No eras una persona que tenía todas las respuestas.
Eras simplemente alguien que decidió intentarlo.
Y eso fue suficiente para comenzar a cambiar.
Con cariño,
el Jordan que todavía sigue aprendiendo, pero que ya no tiene el mismo miedo de empezar.
Escribiendo mi Cambio
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