Ir al contenido principal

Carta a la versión de mí que tenía miedo de empezar

Querido Jordan del pasado:

Sé que tienes miedo.

Sé que muchas veces miras hacia adelante y no sabes exactamente qué camino tomar. Tienes sueños, tienes ideas, quieres construir algo diferente, pero también tienes dudas.

Te preguntas si realmente podrás conseguirlo.

A veces piensas demasiado antes de dar un paso. Te preocupa equivocarte. Te preocupa tomar una mala decisión y después arrepentirte.

Y quizá por eso has dejado algunas cosas para después.

Pero hoy quiero decirte algo que todavía no sabes:

No necesitas tener todo claro para comenzar.

Durante mucho tiempo creíste que primero debías encontrar el camino correcto y después empezar a caminar.

Con el tiempo descubrirás que muchas veces ocurre al contrario.

Primero caminas.

Después te equivocas.

Aprendes.

Cambias de dirección.

Y poco a poco empiezas a descubrir quién eres.

No tengas miedo de comenzar desde cero.

Habrá momentos en los que sentirás que avanzas demasiado lento. Habrá proyectos que no saldrán como imaginabas. Habrá días en los que mirarás tus resultados y pensarás que no estás haciendo suficiente.

Pero no confundas avanzar lentamente con estar detenido.

Cada vez que estudies algo nuevo, cada vez que intentes construir un proyecto, cada vez que escribas una historia, cada vez que tengas el valor de volver a intentarlo, estarás construyendo algo que todavía no puedes ver.

Te estarás construyendo a ti mismo.

También quiero que dejes de compararte tanto.

No necesitas vivir la historia de otra persona.

Tu camino tendrá sus propios tiempos.

Habrá personas que conseguirán algunas cosas antes que tú y otras que llegarán después.

Eso no significa que estés perdiendo.

Significa que estás viviendo tu propio proceso.

Y habrá días en los que vuelvas a sentir miedo.

Cuando eso ocurra, no pienses que regresaste al punto de partida.

Recuerda todo lo que ya aprendiste.

Porque una persona que ha cambiado nunca vuelve a ser exactamente la misma.

Quizá todavía no lo entiendas, pero algunas de las dificultades que hoy te preocupan terminarán enseñándote cosas que ningún libro podría enseñarte.

Aprenderás a conocerte.

Aprenderás a tener paciencia.

Aprenderás que no todas las puertas se abren cuando quieres.

Y aprenderás que una oportunidad que no llegó no significa que tu historia haya terminado.

Por eso, si pudiera regresar y sentarme frente a ti durante unos minutos, solamente te diría:

Empieza.

Aunque tengas miedo.

Aunque no tengas todas las respuestas.

Aunque no sepas exactamente dónde terminarás.

Empieza.

Escribe.

Estudia.

Aprende.

Intenta.

Equivócate.

Vuelve a intentarlo.

Porque algún día mirarás hacia atrás y comprenderás que el verdadero cambio no comenzó cuando tuviste todo resuelto.

Comenzó cuando decidiste dar el primer paso a pesar de no tenerlo todo claro.

Y si algún día dudas nuevamente de ti, recuerda quién eras cuando comenzaste.

No eras una persona que tenía todas las respuestas.

Eras simplemente alguien que decidió intentarlo.

Y eso fue suficiente para comenzar a cambiar.

Con cariño,
el Jordan que todavía sigue aprendiendo, pero que ya no tiene el mismo miedo de empezar.

Escribiendo mi Cambio

Comentarios

Entradas más populares de este blog

De las caídas a la fortaleza: Aprender de los errores y fracasos

 En la vida, todos enfrentamos momentos en los que sentimos que hemos fallado. Un proyecto que no salió como esperábamos, una oportunidad desaprovechada, una decisión equivocada o un sueño que parece desvanecerse. Es natural sentirse desanimado ante el fracaso, pero lo que realmente define nuestro futuro no es la caída en sí, sino la manera en que nos levantamos. El fracaso no es el final, sino una lección Muchas veces, asociamos el fracaso con el fin de un camino, cuando en realidad es una señal de que debemos cambiar de estrategia. La historia está llena de personas que tropezaron muchas veces antes de alcanzar el éxito. Thomas Edison falló más de mil veces antes de inventar la bombilla. Walt Disney fue rechazado en sus primeros intentos de construir su imperio. Michael Jordan fue descartado de su equipo de baloncesto en la secundaria. ¿Qué tienen en común? La perseverancia y la capacidad de aprender de sus errores. Autores como Carol S. Dweck en su libro Mindset: The New Psychol...

No estoy donde quiero, pero ya no estoy donde solía estar

A veces me cuesta ver lo que he avanzado. Me enfoco tanto en todo lo que me falta, en lo que aún no he logrado, que olvido mirar atrás y reconocer que ya no estoy en el mismo lugar de antes. No estoy donde quiero estar, es verdad, pero tampoco estoy donde solía estar. Y eso, aunque no lo diga mucho, me hace sentir orgulloso. No ha sido fácil. He tenido días de silencio, de dudas, de querer rendirme. Días en los que sentí que por más que lo intentara, nada cambiaba. Pero poco a poco fui entendiendo que el verdadero cambio no siempre se nota en lo que hago, sino en cómo empiezo a ver la vida, en cómo empiezo a reaccionar, en cómo me hablo a mí mismo. Como dijo Carl Jung: “No hay despertar de la conciencia sin dolor.” Y sí, duele crecer. Duele dejar atrás lo que nos da comodidad, lo que conocemos, incluso cuando ya no nos sirve. Pero hay algo dentro de mí que insiste, que no se conforma, que me empuja a seguir buscando, a seguir caminando. John C. Maxwell decía que “el éxito es el resulta...

Cartas a mi yo del pasado

 Querido yo del pasado, Hoy te escribo desde un lugar al que jamás imaginaste llegar. Ha sido un viaje lleno de desafíos, alegrías y aprendizajes que en su momento parecían imposibles de entender. Si pudiera estar contigo en este instante, te tomaría de la mano y te diría que todo lo que vives ahora tiene un propósito. Sé que muchas veces te has sentido perdido, con miedo al futuro y con dudas sobre quién eres y qué lugar ocupas en este mundo. Pero déjame decirte algo: esas preguntas no son señales de debilidad, sino de crecimiento. Cada duda que enfrentas es una oportunidad para conocerte mejor, para fortalecerte y para aprender que el cambio es parte natural de la vida (Frankl, 1946). Quisiera que supieras que los errores que tanto temes cometer no son fracasos, sino lecciones. Thomas Edison dijo una vez: "No he fracasado, solo he encontrado 10,000 maneras que no funcionan" (Edison, citado en Dyer, 2009). No tengas miedo de intentar, de fallar y de levantarte una y otra vez...