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Cómo recuperar la motivación cuando todo sale mal: lo que estoy aprendiendo en mi propio proceso de cambio


Hay momentos en los que uno quiere cambiar su vida, pero las cosas no salen como esperaba.

Uno tiene sueños, hace planes, intenta mejorar, busca oportunidades, estudia, trabaja y trata de avanzar. Sin embargo, a veces los resultados no aparecen con la rapidez que uno quisiera.

Y es justamente ahí donde aparece una de las preguntas que más me he hecho durante mi propio proceso:

¿Cómo recuperar la motivación cuando todo sale mal?

No escribo este artículo porque ya tenga la respuesta definitiva.

Lo escribo porque yo también estoy buscando esa respuesta.

Estoy en proceso.

Estoy aprendiendo.

Estoy intentando mejorar mi vida y convertirme poco a poco en una mejor versión de mí mismo.

Y mientras avanzo, quiero compartir lo que voy aprendiendo, porque quizá algunas de estas experiencias también puedan ayudar a otra persona que está intentando cambiar su propia historia.

Yo también he tenido momentos en los que pierdo la motivación

Durante mucho tiempo pensé que para cambiar mi vida tenía que sentirme motivado todos los días.

Pensaba que debía levantarme con energía, tener claro lo que quería hacer y avanzar constantemente.

Pero la realidad es diferente.

Hay días en los que tengo muchas ganas de continuar.

Hay otros en los que aparecen las dudas.

Hay momentos en los que pienso en todo lo que quiero conseguir y siento que todavía estoy demasiado lejos.

También existen días en los que uno mira sus circunstancias y se pregunta:

“¿Realmente voy a conseguirlo?”

Y creo que reconocer esto también forma parte del cambio.

No quiero escribir aquí como si nunca tuviera dudas.

No quiero presentar una vida perfecta.

Quiero mostrar el proceso real.

Porque mi transformación todavía está ocurriendo.

Quiero mejorar mi vida, pero sé que no sucederá de un día para otro

Tengo muchas cosas que quiero cambiar.

Quiero crecer económicamente.

Quiero capacitarme.

Quiero adquirir nuevos conocimientos.

Quiero mejorar mi forma de comunicarme.

Quiero superar miedos que durante mucho tiempo me han limitado.

Quiero aprender a tomar mejores decisiones.

Quiero crecer mentalmente.

Quiero convertirme en una persona más preparada y con mayores posibilidades de construir el futuro que imagino.

Pero también estoy entendiendo que ninguna de esas cosas sucede de la noche a la mañana.

No puedo aprenderlo todo en una semana.

No puedo construir estabilidad económica en unos cuantos días.

No puedo eliminar todos mis miedos de repente.

No puedo convertirme en la persona que quiero ser simplemente deseándolo.

Tengo que trabajar en mí.

Tengo que aprender.

Tengo que practicar.

Tengo que equivocarme.

Tengo que volver a intentarlo.

Y, sobre todo, tengo que tener paciencia conmigo mismo.

Estoy aprendiendo que perder la motivación no significa abandonar

Esta es una de las cosas que quiero aprender durante mi proceso.

Cuando algo sale mal, mi primera reacción puede ser sentir frustración.

Pero estoy intentando cambiar esa manera de pensar.

Si un proyecto no funciona, quiero preguntarme qué puedo aprender.

Si una oportunidad no llega, quiero seguir preparándome para la próxima.

Si cometo un error, quiero corregirlo.

Si algo tarda más de lo esperado, quiero aprender a tener paciencia.

Eso no significa que siempre sea fácil.

No lo es.

Pero creo que una parte importante de transformar nuestra vida consiste precisamente en aprender a responder de una manera diferente ante las dificultades.

No puedo controlar todo lo que sucede.

Pero sí puedo trabajar en la manera en que enfrento lo que sucede.

Estoy aprendiendo a dar pasos pequeños

A veces cometemos el error de pensar que tenemos que cambiar nuestra vida completa de una sola vez.

Queremos mejorar nuestras finanzas.

Aprender nuevas habilidades.

Estudiar.

Conseguir mejores oportunidades.

Tener más disciplina.

Superar nuestros miedos.

Mejorar nuestras relaciones.

Y cuando vemos todo junto, podemos sentirnos abrumados.

Por eso estoy aprendiendo a mirar el siguiente paso.

No todo el camino.

Solo el siguiente paso.

Hoy puedo estudiar.

Mañana puedo aprender algo nuevo.

Otro día puedo trabajar en una idea.

Después puedo corregir un error.

Cada pequeño avance cuenta.

Quizá desde afuera parezca poco.

Pero cuando esos pequeños esfuerzos se mantienen durante meses y años, pueden terminar produciendo cambios enormes.

No quiero esperar a ser perfecto para comenzar

Algo que también estoy comprendiendo es que nunca voy a sentirme completamente preparado.

Siempre habrá algo que aprender.

Siempre habrá algo que mejorar.

Siempre aparecerá algún miedo.

Si espero a ser perfecto para comenzar, probablemente nunca comenzaré.

Por eso estoy intentando avanzar mientras aprendo.

Quiero capacitarme mientras construyo mi camino.

Quiero mejorar mientras todavía tengo cosas por corregir.

Quiero hablar de mis aprendizajes mientras todavía estoy aprendiendo.

Porque precisamente ahí está el valor de este proyecto.

Escribiendo mi Cambio no es el resultado final de mi transformación. Es el lugar donde estoy documentando el camino.

¿Y por qué quiero compartir mi proceso?

Porque sé que no soy la única persona que quiere cambiar su vida.

Hay muchas personas que quieren mejorar económicamente.

Personas que quieren estudiar.

Personas que quieren aprender una profesión.

Personas que quieren superar sus inseguridades.

Personas que tienen sueños, pero sienten miedo.

Personas que han comenzado varias veces y han terminado abandonando.

Personas que hoy pueden estar pensando que ya es demasiado tarde para comenzar.

A esas personas quiero hablarles.

No desde una posición de superioridad.

No como alguien que tiene la vida resuelta.

Sino como alguien que también está caminando.

Yo estoy aprendiendo y quiero compartir lo que voy aprendiendo.

Si algo me funciona, quiero contarlo.

Si cometo un error, quiero aprender de él.

Si encuentro una forma de mejorar, quiero compartirla.

Y si en algún momento consigo alcanzar una meta que hoy parece lejana, quiero recordar que antes de llegar también tuve que comenzar desde donde estaba.

Mi motivación está relacionada con la persona que quiero llegar a ser

Cuando pienso en cambiar mi vida, no pienso solamente en dinero.

Claro que quiero mejorar económicamente.

Quiero tener mayores oportunidades y más estabilidad.

Pero también quiero crecer como persona.

Quiero tener más conocimientos.

Quiero ser capaz de enfrentar situaciones que hoy me generan miedo.

Quiero comunicarme mejor.

Quiero aprender constantemente.

Quiero desarrollar disciplina.

Quiero ser una persona que pueda mirar hacia atrás y decir:

“No me quedé donde estaba. Trabajé para cambiar.”

Esa idea es una de las razones por las que continúo.

Si hoy estás perdiendo la motivación, quiero decirte algo

No quiero decirte que simplemente “pienses positivo”.

A veces los problemas son reales y necesitan soluciones reales.

Pero sí quiero compartir algo que estoy intentando aplicar en mi propia vida:

No necesitas solucionar toda tu vida hoy.

Puedes comenzar por una cosa.

Aprender algo.

Organizar tus ideas.

Buscar una oportunidad.

Estudiar.

Trabajar en una habilidad.

Corregir un error.

Retomar una meta.

Dar un pequeño paso.

Y después otro.

Tal vez todavía no puedas ver grandes resultados.

Yo tampoco puedo ver todavía todo lo que quiero conseguir.

Pero estoy aprendiendo a confiar en el proceso.

Todavía estoy escribiendo mi cambio

No sé exactamente cómo será mi vida dentro de algunos años.

No sé qué proyectos funcionarán.

No sé cuántas veces tendré que empezar nuevamente.

No sé cuántos obstáculos aparecerán.

Pero sí sé que quiero seguir aprendiendo.

Quiero seguir capacitándome.

Quiero seguir creciendo.

Quiero seguir enfrentando mis miedos.

Quiero seguir buscando maneras de mejorar mi situación.

Y quiero seguir compartiendo este proceso.

Porque quizá mi historia pueda ayudar a alguien.

Quizá una experiencia que yo estoy viviendo hoy sea una enseñanza para otra persona mañana.

Quizá alguien que lea este artículo también decida comenzar.

Y si eso sucede, entonces todo este proceso tendrá todavía más sentido.

No quiero presentarme como alguien que ya llegó a la cima.

Estoy subiendo.

Todavía estoy aprendiendo.

Todavía estoy construyendo.

Todavía tengo mucho que mejorar.

Pero ya estoy caminando.

Y mientras camino, quiero aprender, compartir y ayudar a otros a encontrar también su propio camino.

Porque para mí, Escribiendo mi Cambio no significa escribir sobre una transformación que ya terminó.

Significa escribir sobre una transformación que está ocurriendo ahora mismo.

La estoy viviendo.
La estoy aprendiendo.
La estoy construyendo.
Y todavía estoy escribiendo mi cambio.


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